| Fue
uno de esos conciertos redondos el del día 10 de mayo de
2008, donde prácticamente todo sale bien, con muchos y atractivos
alicientes y que por lo inusual puede decirse que marcó
un hito en la historia de la Asociación de Amigos de la Música
de Alcoy, puesto que fue un concierto producido expresamente para
esta ciudad con motivo del 25 Aniversario, es decir que no va
a ser ni visto ni oído en otro lugar, y que además prestigió
el Premio Internacional de Interpretación en el propio Alcoy y
ante un público que en su inmensa mayoría nunca había ni siquiera
imaginado el nivel artístico de los que han sido primeros premios
en las sucesivas ediciones convocadas desde 1999. Es posible que
a partir de ahora este certamen que convoca la AAMA tenga un antes
y un después.

La
Gala de Ganadores del Premio Internacional de Interpretación
"Amics de la Música" que contó con los mismos patrocinadores
y colaboradores de los certámenes habidos desde 1999, tuvo una
participación de lujo, como fue la de la Orquestra de la Acadèmia
del Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Esta formación sinfónica
integrada por casi 70 músicos jóvenes profesionales de diversas
procedencias de España y Europa, es la segunda orquesta del
Liceo barcelonés, siendo actualmente embajadora en el mundo
de esta institución musical tan bien valorada internacionalmente,
y por extensión de Barcelona, visitando ciudades españolas,
europeas y también asiáticas, siempre con un sensacional éxito.
Parte del triunfo se debe igualmente a su director musical Guerassim
Voronkov el cual obra milagros al frente de estos músicos jóvenes
dispuestos a asumir retos importantes en sus carreras artísticas.
En Alcoy lo volvieron a demostrar siendo los mejores acompañantes
para cinco solistas, cinco triunfadores del Premio Internacional
alcoyano, todos ya en el circuito internacional de interpretación
y con currículums que provocan envidia, donde por cierto, aparece
el nombre de Alcoy. El pianista madrileño Enrique Bernaldo,
estuvo arrollador, firme y seguro, elegante y muy musical en
el comprometido "Concierto para piano nº 1" de Listz; el alcoyano
Julio Fresneda, con sonido limpio y perfecto fraseo, fue muy
aplaudido en la deliciosa obra "Introducción tema y variaciones
para clarinete y orquesta" de Rossini. Sandra Ferrández, soprano
crevillentina, la cual además de una presencia impactante, tiene
una voz con posibilidades de convertirse en una de las mejores
sopranos del momento y de los próximos años. Estuvo inconmensurable
en su interpretación del aria de "El Rey d'Ys" de Lalo. Por
su parte la violinista rusa Elena Mikhailova, estuvo insuperable
en la obra más tremendamente difícil para un solista que compusiera
Ravel: la rapsodia sobre temas húngaros "Tzigane". Finalmente,
la pianista de Algemesí residente en Berlín, Amparo Pous, serena
en todo momento, puso toda su técnica y juvenil virtuosismo
al servicio de la "Rapsody in blue" de Gerswhin, auténtico jazz
sinfónico y obra bellísima donde las haya, y en la que participaron
tres alcoyanos de excepción en la parte de los saxos: Moisés
Olcina, Eladio Sellés y Raúl Lledó, pertenecientes a la Sociedad
Música Nueva de Alcoy. Una experiencia enriquecedora e inolvidable
para todos y un público que al final del concierto obligó a
director y solistas a salir a saludar nada menos que cuatro
veces.
|